Seguridad


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Principales requerimientos de seguridad en las centrales nucleares

El objetivo fundamental de la Seguridad Nuclear es el de proteger la población y el medioambiente contra los efectos de eventuales emisiones de sustancias radiactivas. La máxima de esta industria es que “La presencia de una central nuclear en un emplazamiento no debe constituir un riesgo para los habitantes de su entorno”. Esto significa que:

  • En funcionamiento normal, las dosis recibidas por los trabajadores y el público en general, deben ser tan bajas como sea posible y siempre inferiores a los límites fijados por las normas las que a su vez, se basa en los índices de radiación normales a los cuales el ser humano se somete a diario por la naturaleza.
  • En caso de un accidente hipotético, los sistemas de seguridad existentes deben evitar que la fuga radioactiva afecte a la población.

En las centrales nucleares todos los sistemas responden a la filosofía de la “seguridad total”. Este concepto supone el establecimiento de distintas barreras de protección que evitan que los productos radiactivos que existen y que se encuentran dentro del reactor lleguen al medioambiente. Las barreras de contención son tres (ver Figura 3.1), aunque algunos autores hablan de cuatro, ya que suponen que la pastilla en la que se aloja el combustible es la primera barrera efectiva.

En todo caso, se considera a las barras dentro de las que se encuentran las pastillas de combustibles como la primera barrera; la vasija del reactor en la que se aloja el núcleo con las barras de combustible y el circuito primario forma la segunda barrera; y el recinto de contención es la tercera barrera.

La tercera barrera en realidad son muros de más de un metro de espesor de hormigón armado forrado por la cara interna con una capa de varios centímetros de acero. Este recinto de contención se construye de acuerdo a muy rigurosas prescripciones técnicas de manera de ser resistentes a terremotos, choque de un avión o atentados terroristas. La función de la contención es evitar que, en caso de un eventual accidente, la radiación salga al exterior.

Los niveles de seguridad generalmente más aceptados son cinco. El primero de ellos es una construcción sólida, de acuerdo a estrictas normas de construcción y a un riguroso control de calidad. Durante la construcción de este recinto, las pruebas de control de calidad son constantes y antes de la puesta en marcha de una central esta se inspeccionan en numerosas ocasiones para garantizar que fue construida de acuerdo al diseño original.

El segundo nivel de seguridad es el cumplimiento de rigurosos controles para mantener siempre a la central dentro de las condiciones normales de operación. El tercer nivel consiste en sistemas de seguridad capaces de hacer frente a los posibles accidentes e incidentes.  El cuarto son aquellos métodos desarrollados para el control “tecnológico” de eventuales accidentes, incluidos accidentes con daños en el núcleo, si los hubiera. Y, por último, están todos aquellos planes de contingencia para hacer frente a las emergencias que puedan ocurrir. En la Figura 3.2 se muestra esquemáticamente todos los elementos considerados para garantizar la seguridad de una central nuclear (o cualquier instalación nuclear).

 

 

Los sistemas de seguridad de la central nuclear garantizan:

–   que el material radioactivo esta siempre confinado,

–   que el proceso de fisión de los núcleos de uranio presentes en la zona activa del reactor en todo momento pueda ser detenido de manera instantánea si persiste cualquier tipo de anormalidad para concluir la generación menos la del calor residual y

–   que el calor residual sea extraído después del apagado del reactor de manera de proteger las barreras de integridad contra las fugas de material radioactivo.

En todo caso, cuando se hacen análisis de riesgos en las centrales nucleares se hacen pensando que puede ocurrir siempre lo más improbable. Por eso, todos los sistemas de seguridad son redundantes, es decir, que siempre hay varios sistemas capaces de hacer determinada tarea, de manera que cualquiera de ellos, si uno falla, permite funcionar con normalidad. Además, se utiliza el criterio de diversidad, es decir, dos métodos distintos para hacer una sola cosa. Por ejemplo, para detener la reacción en cadena en el núcleo del reactor se pueden bajar las barras de control o introducir agua borada, ambas detienen la reacción.

El concepto de seguridad en profundidad, presente en las actividades nucleares, exige tener siempre prevista una eventualidad improbable, y tener preparada una solución ante ese hecho poco probable si es que llegase a ocurrir.

Es por esta razón que antes de iniciar un proyecto nuclear, hay que considerar que un grupo no menor de personas piensan que los riesgos, básicamente un accidente tipo Chernobyl, si llegase este a ocurrir, significa que va a contaminar una gran zona durante mucho tiempo, por lo tanto concluyen “que los riesgos de la industria nuclear son mayores que los beneficios, ya que las ventajas que reporta a la sociedad la energía eléctrica que produce, no compensa a esa posibilidad cierta de ocurrir un accidente que contamina toda el área”.

La selección del emplazamiento, es un elemento importante de seguridad a considerar en un proyecto. El proceso de selección, como se verá más adelante,  exige considerar condiciones de todo tipo, demográficas, climáticas, sísmicas, medios de comunicación, etc., antes de tomar una decisión. Una adecuada preparación y capacitación del personal asegura un control total sobre los sistemas operacionales del reactor y la central en su totalidad y desde una incidencia directa a la disminución de los errores humanos que pudiera provocar un accidente o incidente nuclear en estas instalaciones.

Finalmente, la preparación de eventuales evacuaciones de la población ante situaciones límites, está normada y claramente establecida y coordinada con las organizaciones  y autoridades locales y regionales como son la Autoridad Reguladora Nacional, Gobierno Civil, fuerzas del orden, organizaciones vecinales y de protección pública. Más adelante, se presenta las características principales que tienen estas actividades que se recogen en el Plan de Emergencia de la central nuclear.

Las Autoridades Reguladoras Nucleares en cada país, controlan que los riegos asumidos estén siempre dentro de los límites tolerables. Para ello, el control se realiza a todo nivel de manera que se cumplan las medidas de seguridad normadas. Se puede afirmar sin temor a equivocarse que no hay ninguna otra industria en el mundo, quizá con la excepción de la aviación civil y la aeronáutica espacial, que esté sometida a los mismos controles de seguridad equivalentes a los que están sometidas las centrales nucleares. La comparación con la aviación civil es muy buena, pues tanto en la industria nuclear como en la aviación, el riesgo siempre existe, y si llegase a ocurrir un daño este es catastrófico. En la aviación por ejemplo, si hay un error en el momento de aterrizaje, pueden morir en segundos 300 – 400 personas; en un reactor, si ocurriera un accidente severo, el daño también es equivalente.  Pero, existiendo ese riesgo en la aviación civil, todos los días despegan y aterrizan ciento de miles de aviones con pasajeros. ¿Porque lo hacen y siguen haciéndolo? Pues calculan los riesgos versus los beneficios del transporte rápido que otorga la aviación, y concluyen que el riesgo vale la pena correrlo.  En la industria nuclear ocurre algo parecido, los riesgos versus los beneficios, considerando la estadística existente, los beneficios superan al riesgo.

La importancia del concepto “seguridad” en los reactores nucleares, mantiene en estos momentos su extraordinaria vigencia no solo por la pérdida de vidas humanas o el daño al medioambiente que puede evitar, sino también por la percepción psicológica de la población. Al igual que con los almacenes de combustible nuclear gastado, aquí hay dos enfoques. Uno es el típico de la energía nuclear actual que se apoya en las diferentes fundamentos probabilísticas y otro, que está cobrando importancia hoy día, es el de crear reactores que por su construcción, y los materiales utilizados, las propiedades físicas que tienen, se elimina la posibilidad de ocurrencia de accidentes severos. A estos reactores se les llama “reactores con seguridad intrínseca”.

 

Fuente: Estudio “Análisis Relativos de Impactos y Riesgos de la Generación Núcleo-Eléctrica”, 2009