Control de los Reactores


Control de los reactores

Como ya se ha dicho, para que un reactor nuclear funcione durante un periodo de tiempo tiene que tener un exceso de reactividad sobre el valor crítico, para compensar las pérdidas de neutrones que, por diversos fenómenos, tiende a reducirlos.

El reactor tiene que funcionar en condiciones de criticidad, lo que significa que el exceso de reactividad tiene que mantenerse en un valor cero.

Para controlar la reactividad en los reactores nucleares de agua natural, se puede proceder de varias formas, que pueden actuar de forma simultánea y no. La introducción de absorbentes de neutrones en el núcleo por medio de barras de control, es un medio rápido y eficaz de control. En determinadas circunstancias, puede disolverse en el moderador, cuando éste es líquido, un absorbente de neutrones como el ácido bórico.

El diseño de las centrales nucleares es tal que un fallo en los equipos de la instalación siempre actúa en el sentido de máxima seguridad del reactor,  insertando todas las barras de control en el núcleo, compensando instantáneamente la reactividad del mismo y parándose el reactor.

Otro tipo de control se realiza con materiales absorbentes o venenos combustibles que van desapareciendo por captura neutrónica. Es frecuente que vayan incorporados en algunos de los elementos combustibles.